Los compañeros y supervisores desempeñan un papel crucial en la detección temprana de señales de alarma de suicidio en el entorno laboral. Algunas señales incluyen aislamiento repentino, descenso del rendimiento o expresiones de desesperanza.
Las organizaciones pueden prevenir el suicidio en el entorno laboral adoptando políticas claras de salud mental que incluyan protocolos contra el acoso y el estrés extremo.
El suicidio en la población de edad avanzada es un fenómeno que a menudo se ignora o se descuida y atrae menos atención que el suicidio en la población más joven. La edad no debe ser un motivo para normalizar el sufrimiento.