Hay diversas acciones que se pueden llevar a cabo en entornos clínicos y sociales para prevenir la conducta suicida en personas con discapacidad visual. Algunas recomendaciones son:
Las políticas inclusivas desempeñan un papel crítico en la salud mental de las personas con discapacidad visual al ayudar a eliminar barreras que limitan su participación en diferentes ámbitos de la vida.
El suicidio en la población de edad avanzada es un fenómeno que a menudo se ignora o se descuida y atrae menos atención que el suicidio en la población más joven. La edad no debe ser un motivo para normalizar el sufrimiento.