Vejez

¿Qué signos nos alertan de un riesgo de suicidio en personas mayores?

La muerte por suicidio en la población de edad avanzada es un fenómeno que a menudo se ignora o se descuida, y atrae menos la atención que el suicidio en la población más joven.

Es necesario prestar atención a los factores de riesgo en esta población: 

  • Tener depresión: es uno de los factores de riesgo más importantes. Los síntomas varían en esta etapa de la vida; muchas veces no hay tristeza y encontramos a personas que están inquietas, con pérdida de apetito, problemas de sueño, etc. 
  • Antecedentes de intentos de suicidios previos.
  • Pérdida de interés o abandono de actividades. Abandono de controles médicos o rechazar la atención de terceras personas.
  • Sentimientos de culpa y/o desesperanza. 
  • Ser un hombre que vive solo o que tiene escaso soporte social o familiar. 
  • Sufrir abuso o negligencia. 
  • Soledad: sentirse desconectados del círculo social, familiar o amigos.
  • Eventos vitales adversos, como el fallecimiento de personas cercanas. 
  • Enfermedades crónicas, principalmente las que implican dolor o discapacidad, que provocan un cambio en la interacción o participación social y en las que hay un sufrimiento psicológico asociado. 
  • Sentimientos de culpa, falta de autoestima e impotencia. 
  • Rigidez cognitiva.
  • Abuso de alcohol.

Hay que prestar especial atención a situaciones como:

  • Expresión de  ideas suicidas.
  • Ingesta «accidental» de medicamentos y acumulación de medicación. 
  • Encontrar notas de despedida, cambios recientes en seguros o testamentos o la entrega de objetos personales importantes. 
  • Abandono del autocuidado.