Educativo

En la escuela, ¿cómo podemos abordar la pregunta sobre ideas suicidas con el alumnado?

Las preguntas acerca de la ideación de muerte o la conducta suicida siempre han de ser progresivas y por competencias. Siempre empezaríamos identificando un malestar, ya sea de forma activa (observando cambios de comportamiento y expresiones de malestar), o respondiendo una demanda directa del niño o del adolescente.

Una vez constatada la presencia del dolor, iniciaríamos la valoración de la presencia del siguiente elemento esencial del suicidio, la desesperanza. Si encontramos ambos elementos, que sabemos que son suficientes para que pueda haber ideación de muerte, en este momento debemos preguntar por esta idea. En algunos casos, si el niño o adolescente dice estar pensando en el suicidio, sería suficiente para interrumpir la valoración y acompañarle en su malestar e informarle que informaremos a sus padres de esto tan importante, para que puedan ayudarle, para ayudarle a manejar todo lo que le hace sufrir.